Los desiertos personales se construyen sobre lajas de agua, sobre pieles reflejantes, entre figuras de humo y neón que diluyen moralidades y principios a medio terminar, pasos consonantes que no llevan a ninguna parte. Sin dirección y lento, lento, lento, viajo a dos momentos por minuto, siguiendo los reflejos de las nubes en los restos opacos de la primera lluvia del año.
Cancelamos compromisos, no asistimos al llamado del deber y, de nuevo lento, lento, lento, se disipan las promesas fulgurantes, y falsas, del pasado y el futuro que se implican sin más remedio. Persistimos en la carne, en las bocas que se encuentran en el mismo sitio distanciadas por segundos, minutos y horas que se nos amontonan mientras los ojos van y vienen de los tuyos a los míos, y poco a poco, piano, piano, guardando la notte, se van entendiendo; siguen y seguirán en la promesa insatisfecha de un mañana sin fin con los visajes otoñales de hoja que cae, de árbol que quiere mudarse y las palabras que ya echaron raíz y se lo impiden.
Mariposas nocturnas casi muertas aletean una sugerencia morbida que no he de seguir y los pasos toman forma de camino a fuerza de tanto desistir. Casi han vuelto el agua y el viento, la transformación y el movimiento: volvamos a echar a perder las botas aladas, brinquemos de charco en charco y sigamos andando.
Cancelamos compromisos, no asistimos al llamado del deber y, de nuevo lento, lento, lento, se disipan las promesas fulgurantes, y falsas, del pasado y el futuro que se implican sin más remedio. Persistimos en la carne, en las bocas que se encuentran en el mismo sitio distanciadas por segundos, minutos y horas que se nos amontonan mientras los ojos van y vienen de los tuyos a los míos, y poco a poco, piano, piano, guardando la notte, se van entendiendo; siguen y seguirán en la promesa insatisfecha de un mañana sin fin con los visajes otoñales de hoja que cae, de árbol que quiere mudarse y las palabras que ya echaron raíz y se lo impiden.
Mariposas nocturnas casi muertas aletean una sugerencia morbida que no he de seguir y los pasos toman forma de camino a fuerza de tanto desistir. Casi han vuelto el agua y el viento, la transformación y el movimiento: volvamos a echar a perder las botas aladas, brinquemos de charco en charco y sigamos andando.


1 Quejas, Traumas, Sugerencias?:
el emir kusturica nos va a consagrar las chelas que nos hacen falta, despues de la mota van las chelas...creo que empezamos al reves...benditas chelas.
saludos a A.
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